sábado, 12 de julio de 2014

Cuentos




Lisa


Lisa jamás lloraba por ninguna razón, ni por las cebollas, ni porque su padre murió, ni cuando se lastimaba, tampoco cuando enfermaba, peor cuando su artista favorito desapareció, ni cuando su perro se marchó. Un día una pluma cayó sobre su cabeza y Lisa en un profundo llanto empezó a llorar de dolor, lloró tanto que se desvaneció y desapareció!!!

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